lunes, 19 de octubre de 2015

De las proyecciones a la realidad en Guatemala: el caso de los nacimientos entre 2005 y 2013.

En los últimos días han surgido críticas a las proyecciones de población preparados por el Instituto Nacional de Estadística de Guatemala -INE-.  El argumentando de la crítica a las proyección se enfoca en señalar que el último censo que se realizó en Guatemala fue en el año 2002, hace 13 años, por lo cual es imperativo realizar un nuevo censo.

La primera pregunta es si las proyecciones del INE están mal o no.  Esta pregunta se puede responder comparando los datos de las proyecciones de nacimientos y compararlas con los nacimientos reportados por el Registro Nacional de Personas –RENAP- en Guatemala. 

Para compararlos se pueden realizar una resta, colocando como minuendo la proyección del INE, y en el lugar del sustraendo a los nacimientos reportados por el RENAP.  La diferencia dirá la cantidad de nacimientos que faltaron para lograr alcanzar la proyección.

Comparación de las proyecciones del INE y de los nacimientos registrados por RENAP
Año
INE
RENAP
DIFERENCIA
2,005
425,325
374,066
51,259
2,006
430,368
368,399
61,969
2,007
434,775
366,128
68,647
2,008
438,730
369,769
68,961
2,009
442,417
351,628
90,789
2,010
446,019
361,906
84,113
2,011
449,619
373,692
75,927
2,012
453,076
388,613
64,463
2,013
456,303
387,342
68,961
Fuente, elaboración propia a partir de las proyecciones a partir del cenco 2002 del INE y los nacimientos reportados por RENAP y presentados en la página del INE.

Al observar las comparaciones salta a la vista que los datos son diferentes.  Las proyecciones de los nacimientos por año son mayores a los nacimientos reportados en los mismos años.  El año con la menor diferencia es el 2,005 donde la diferencia es de 51,259 nacimientos más para las proyecciones que para los reportados.  Las proyecciones son 12% mayores a los nacimientos reportados.  El año 2,009 es cuando la diferencia es mayor, llegando a 90,789 siendo las proyecciones 20% mayores a los nacimientos reportados.

En términos generales, se observa que dentro de los años 2005 al 2013, hay más de 600,000 personas que no nacieron, según las proyecciones del INE.  Éste dato permite señalar que cualquier indicador que se quiera trabajar utilizando las proyecciones podrá ser criticado como erróneo.

La pregunta que surge es si las proyecciones realmente están equivocadas en su cálculo.  La respuesta es negativa, estas fueron calculadas a partir de un comportamiento de la población guatemalteca observado en el pasado.  Pero las proyecciones no pueden sumar nuevos eventos que pueden estar influyendo en las prácticas reproductivas de las personas, como también sumar cambios en el entorno social que pueden influir en esas prácticas.

Lo que se puede afirmar es que la población siguió creciendo, pero no al ritmo proyectado, y los partos han tenido una frecuencia variada, ya que entre un año y otro pueden disminuir, mantenerse o aumentar.  Esto último se hace evidente al observar la gráfica 1, donde las proyecciones planteaban una tendencia, pero los nacimientos reportados tienen un comportamiento accidentado: disminuyendo, aumentando o casi manteniéndose respecto al año anterior. 

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del INE y RENAP

A partir de observar el comportamiento de los nacimientos, y otros datos, es muy probable que los profesionales del INE pueden hacer los ajustes respectivos para el cálculo de las proyecciones y esto vendrá, seguramente, a cambiar un poco la visión sobre la población guatemalteca y, quizás, de cuánto se ha avanzado en el desarrollo.

Finalmente, es interesante tratar de explicar este “cambio de comportamiento” en la reproducción en Guatemala.  Guatemala estará dejando de ser una sociedad donde los jóvenes representan un porcentaje muy grande de la población, y en el futuro representaran un porcentaje menor al presente.  Esto tendrá consecuencias e influirá en problemas sociales que pueden ser previstos y, quizás, oportunidades que se puedan aprovechar.